miércoles, 8 de agosto de 2012

POLÍTICA 2.0: SMS COMO REALIDAD Y COMO INSTRUMENTO DE LOS CAMBIOS SOCIALES



                                                                                                             Larry Tadino

     Nancy Lubling, CEO y fundadora de DoSomething.org, trata de explicar la importancia, “el poder” de los mensajes de texto en los jóvenes fundamentalmente. Ha sido una práctica desde el punto de vista comunicacional muy importante, sin embargo, Lubling plantea las graves desventajas que pueden ocasionar los mensajes de textos en los jóvenes. 

     La instancia comunicativa es, sin duda, es uno de los mecanismos más importantes de la socialización, ya sea oral o escrito. Este extenso mundo situacional, soporte de toda comunicación y, a su vez, creadora de ella, comprende elementos de diversa naturaleza. Cabe enfatizar, que llama la atención los diferentes temas y la cantidad de mensajes de texto que se escriben, entre ellos se tienen: saludos, amistad, romance, chistes, despedidas, encuentros, recordatorios, felicitaciones, abusos, violaciones, entre otros; que en los actuales momentos se pueden crear los mecanismos tecnológicos para captar y atender todos los posibles maltratos, violaciones, con los que se ven amenazados los jóvenes.

     Ciertamente, el acto de emitir y recibir SMS es tan importante como el mensaje en sí mismo. La cantidad de mensajes recibidos marcan la importancia de un grupo social determinado. Es por esto que le otorga valor a la cantidad, ya que son un signo de su importancia social. Proporcionan no sólo una manera de establecer vínculo social, y de expresar las violaciones a ciertos derechos.

     Considerando los planteamientos expresados por Nancy Lubling, en cuanto a los cambios sociales por medio de los SMS. Propongo una serie de ideas para el cambio en nuestras sociedades a través de la Política 2.0:

1. Para la denuncia de la falta de servicios públicos (agua, luz, teléfono, entre otros).
2. Para la transparencia administrativa de los órganos de la Administración Pública.
3. Para la prevención y atención de desastres naturales (terremotos, deslaves, etc.).
4. Para las denuncias ante la Administración de Justicia de las violaciones de derechos humanos.
5. Para la participación ciudadana en la solución de los problemas de sus comunidades a través de páginas web, foros, SMS, redes sociales, etc. Proponiendo y discutiendo propuestas, proyectos, para una mejor calidad de vida.
6. Para la difusión de manera eficaz de información acerca de la situación del país en el ámbito político, económico, social, jurídico, etc.
7. Para el medio ambiente: Denunciar toda aquella institución pública o privada que atente contra los espacios verdes.
8. Para la difusión de las campañas políticas, la transparencia de los mecanismos de votación.
9. Para la participación y deliberación de las políticas públicas propuestas desde el ámbito municipal, regional y nacional.
10. Para la promoción y difusión de valorares ciudadanos, culturales y educativos.

lunes, 6 de agosto de 2012

Ciencia Política Electrónica. Campo de investigación?


                                                                                                                                  Larry Tadino


     ¿A qué se dedican las nuevas ciencias sociales electrónicas y, en particular, la e-ciencia política? Esta pregunta trata de responderla María Frick, en cuanto a un campo de investigación. Esto obedece a la expansión de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, en las Ciencias Sociales. En cuanto, al número importante de herramientas de investigación (recolección, análisis, difusión de información) y también el incremento de las comunicaciones entre los investigadores y la producción de publicaciones. No obstante, se puede observar que las TIC son centro de estudios, como herramientas de investigación desde distintas perspectivas (sociológica, económica, política, etc.). 

     En el caso de la Ciencia Política, las nuevas tecnológicas de información y comunicación han creado cantidades campos de estudio. Esto, cuando comenzaron a centrarse en la noción de la democracia electrónica, participación electrónica, voto electrónico. Podría decirse que la idea de las TIC fue una herramienta para el fortalecimiento democrático. 

     Es por ello, que las investigaciones desde la perspectiva politológica considero importante los beneficios de estas innovaciones tecnológicas, estudiando así, las iniciativas de participación ciudadana en los niveles regionales y municipales. Esto, tomando en cuenta los bajos niveles de participación ciudadana y que la posibilidad que ofrece Internet en cuanto al acceso a información, podría en última instancia incrementar los niveles de participación cívica y política en la medida que la ciudadanía este informada. Con ello, las TIC serían herramientas catalizadoras  de la articulación y movilización ciudadana en torno a los asuntos políticos. 

     De manera acertada lo refiere Frick: “Porque, en definitiva, los desarrollos electrónicos no hacen más que reflejar en un nuevo espacio, a través de un nuevo medio, los temas más típicos de las ciencias sociales y políticas; el escenario virtual da una nueva dimensión a problemas comunes de la sociedad y sus problemas de poder” (p. 179).

Tipos y modelos de democracia electrónica


                                
                                                                                                                             Larry Tadino

     De acuerdo al debate de la democracia representativa versus la democracia directa, y en el marco de las nuevas tecnologías en la política, se han llevado a cabo una serie de modelos y tipos teóricos de la democracia electrónica.

      Fernando Harto de Vera lo señala: “Es posible distinguir cuatro tipologías propuestas por Hagen (1997), Van Dijk (2000), Bellamy/Hoff, Horrocks y Tops (2000) y Subirats (2002)” (p. 33).

      Hagen plantea tres tipos de democracia electrónica muy interesantes, de acuerdo a los objetos tecnológicos de referencia (televisión por cable, redes telemáticas): la Teledemocracia, se desarrolla amparándose en las tecnologías de la comunicación.  La Ciberdemocracia, surge como una reacción a la extensión de las redes telemáticas. La Democratización electrónica, pretende perfeccionar y mejorar la democracia representativa subrayando la necesidad de incrementar los canales y flujos de información. 

     En primer lugar, el grado de soberanía popular efectiva es utilizado como una de las variables en la modelización que plantea Hagen de la democracia electrónica. Esta dimensión de la democracia distingue sistemas donde el pueblo decide de forma directa de aquellos en los que lo hace de forma indirecta a través de la elección de sus gobernantes.

     Siguiendo las tipologías, cabe identificar dos elementos básicos de toda teoría democrática: los principios democráticos más destacados y la visión de la ciudadanía. Estas dos variables han sido utilizadas por Hoff, Horrocks y Tops, quienes consideran que, según la visión que se tenga de las mismas, se asimilará la tecnología con una u otra finalidad.

     Otra dimensión importante e inherente a los sistemas democráticos son los procedimientos utilizados. Esta dimensión es utilizada en la clasificación que realizan Hoff, Horrocks y Tops como elemento tipificador de los diferentes modelos de democracia electrónica. 

   Los procedimientos en los sistemas democráticos pueden variar en cuanto a su interpretación y alcance aunque los fundamentales son:
a) aquellos encaminados a garantizar la igualdad en el acceso a influir en la política (por ejemplo, a elegir y ser elegido, a expresar las opiniones de forma libre o a disfrutar de determinados derechos sociales.
b) los que enmarcan el debate político y la toma de decisiones políticas (por ejemplo, las reglas mayoritarias, proporcionales, así como las pautas de argumentación.
c) aquellos que determinan las formas de rendición de cuentas y de control del gobierno y la burocracia (por ejemplo, los derechos de revisión de las decisiones administrativas por parte de los ciudadanos o la supervisión judicial de las decisiones gubernamentales.
d) los procedimientos encargados de garantizar unas condiciones mínimas de vida iguales para todos los ciudadanos (por ejemplo, aquellos que regulan el acceso a la educación, la salud o el trabajo.

     Asimismo, los cuatro tipos de democracia electrónica considerados por estos autores son: la democracia de consumidores, la demo-elitista, la neo-republicana y la cyberdemocracia. Como los mismos autores argumentas, estos modelos no deben percibirse como construcciones ideales, sino como marcos coherentes derivados de las diferentes visiones y perspectivas sobre la democracia.

      Estos modelos están diseñados para capturar cuatro estrategias en competencia a la hora de implantar las nuevas tecnologías en los sistemas democráticos y, por tanto, cada uno de ellos depende de una visión particular de la ciudadanía, está asociado con unas normas procedimentales específicas y enfatiza un principio democrático particular. 

Cuatro modelos emergentes de “democracia electrónica”
Tipo de Democracia
 Elementos Principales
Democracia de Consumidores
Democracia Elitista
Democracia Neo-republica
Cyberdemocracia
Visión de la Ciudadanía
Neoliberal
Pluralista
Republicana/ socialdemocráta
Comunitarista/ Radical
Valor democrático principal
“Libertad para Elegir”
Eficacia
Participación y Deliberación
Mutlicultural (Aceptación de la diversidad) /Deliberativa
Principal forma de participación política
Relación consumidor/ productor
Creación de consensos, lobbies
Debate público, asociaciones
Debate electrónico, acciones virutales y reales
Principal característica del procedimiento
Desarrollo de capacidades (derechos)
Desarrollo de sistemas políticos adaptativos
Desarrollo de identiddes, desarrollo de un sistema político adaptativo.
Desarrollo de identidades, desarrollo de capacidades (competencias)
Fuente: Hoff, Harrod and Tops (2000)

Harto de Vera, F. Tipologías y modelos de democracia electrónica. [En línea]. Revista de Internet, Derecho y Política. Disponible  en: http://idp.uoc.edu/ojs/index.php/idp/article/viewArticle/n2-harto-de-vera

Democracia electrónica local y formulación de políticas públicas




                                                                                                                        Larry Tadino


     La democracia electrónica se refiere al uso de las tecnologías de la información y la comunicación por parte del sector público con el objetivo de mejorar el suministro de información y el servicio proporcionado. De esta manera, se trata de estimular la participación ciudadana en el proceso de toma de decisiones, haciendo que los gobiernos sean más responsables, transparentes y eficaces. 
 
     Esto implica una mayor y más activa participación ciudadana en el proceso de la toma de decisiones gracias a las TIC.

     La UNESCO, plantea que el “nivel local es el escenario natural para la implementación de la democracia electrónica” (p. 7).  Ya que  los gobiernos locales están cerca de los ciudadanos y constituyen para muchos la principal representación del gobierno. La relación de los ciudadanos y las autoridades locales tiende a ser una relación basada en la proximidad ya que los intereses en juego de ambas partes están claramente entrelazados con respecto a temas como los servicios públicos, el desarrollo urbano, la planificación escolar, los problemas del medio ambiente y la política local. Es a nivel local que el impacto de las TIC en las relaciones entre gobiernos y ciudadanos puede ser más eficaz.
Por último la UNESCO indica que: “El nivel local, es el escenario de mayor idoneidad para el ejercicio de la democracia, por las siguientes razones:


– La proximidad entre administración y ciudadanos.
– La complementariedad de lo local con otros niveles de la administración.
– La diversidad, la complejidad y la pluralidad de "redes" políticas y sociales existentes a nivel local.
– La preeminencia de lo urbano.
– La aparición de nuevos problemas y conflictos, sociales y medioambientales.
– La lucha contra la inseguridad ciudadana.
– La necesidad del debate público sobre el presupuesto, como instrumento de gobierno, de participación y de bienestar.
– La necesidad del crear sentido de pertenencia e integración del ciudadano en una determinada comunidad humana y política.
– La generalización de la heterogeneidad social.
– La aparición de grandes aglomeraciones urbanas.
– La cantidad de actuaciones, trámites y relaciones entre administración local-ciudadanos.

Convenio UNESCO-Universidad Externado de Colombia. (2005). Guía de democracia electrónica local: e-participación en la formulación de políticas públicas. [En línea]. Disponible: http://e-lecciones.net/archivos/loultimo/e-democracia.pdf

Nuevas tecnologías en la democracia deliberativa


                                                                                                                                  Larry Tadino

     En el campo de la filosofía política contemporánea, encontraremos gran parte de los fundamentos teóricos de la democracia deliberativa, en dos autores muy importantes: John Rawls y Jürgen Habermas. Ambos definen una visión del sistema político apoyado en principios o decisiones morales que deben garantizar condiciones de parcialidad, universalidad y respeto a la autonomía personal.

     Tal como lo señala José Luís Martí: “La idea central de la democracia deliberativa es que las decisiones políticas sólo son legítimas cuando son el resultado de una amplía deliberación democrática que implica, por una parte, la participación de todos los potenciales afectados y, por otra, la posibilidad presentar, discutir y aceptar o rebatir los argumentos que cada uno pueda presentar a favor y en contra de las diferentes alternativas de decisión” (p. 7). 

     La democracia deliberativa implica tener un objetivo o un propósito determinado: uso Racional de la capacidad de juicio, es decir, cada ciudadano como actor político, bien dicho por Martí, “deben tener el derecho efectivo a participar si así lo desea, y debe tener el tiempo necesario para examinar con rigor la información relevante para tomar la decisión”, es por ello que la democracia deliberativa permita al ciudadano desarrollar varios niveles dentro del espacio público ser dueño del problema y responsable por las decisiones, generar conocimiento acerca del problema, redefinir su concepto de comunidad, entre otros. 

     Habermas por ejemplo, relaciona el problema de la participación con el de la legitimidad. Desde el punto de vista de la teoría de la acción comunicativa, la legitimidad política es el resultado de procesos activos de formación de consensos de que dicho sistema político es justo y adecuado, y no consiste en la mera aceptación pasiva de una legalidad que ejerce una minoría gobernante. Si la construcción de la legitimidad política no puede ser sino el producto constante de procesos comunicativos racionales en el espacio público, con mayor razón las principales decisiones políticas debe ser producidas por dichos procesos participativos comunicativos.

     Por lo tanto, partiendo de estos supuestos, Martí considera la importancia de las TIC pueden ser muy útiles para fomentar la deliberación democrática tanto en el ámbito institucional como en la esfera pública no institucional, como de hecho ya está sucediendo. La deliberación es un proceso abierto y estructurado a la vez, que las nuevas tecnologías serían un medio más no un fin en sí mismo.

     Es por ello, que las nuevas tecnologías buscan de alguna manera potenciar la democracia deliberativa en todos aquellos que  permiten hacerla creíble y mostrar con hechos que ése debería ser el procedimiento habitual en la vida cotidiana para decidir con justicia en cuestiones vitales que afectan a todos. Que debería convertirse en costumbre el diálogo de quienes están dispuestos a argumentar y también a dejarse convencer con argumentos, y lo otro, el recuento de votos sin auténtico diálogo, debería ser lo excepcional, no digamos ya la imposición.

La e-democracia

                                                                                                                                      Larry Tadino
     La palabra democracia desde siempre ha indicado una entidad política, una forma de Estado y de gobierno; y ésa sigue siendo la acepción primaria del término. Pero dado que hoy en día hablamos de un tema que aporta a dicho concepto, unas connotaciones distintas. Esto es, las nuevas tecnologías, que posiblemente puedan aportar a la democracia directa. Haciendo mención, al autor Álvaro Pérez refiriéndose a lo siguiente: “La concepción tradicional de la democracia directa hace mención a una democracia sin Parlamento; en el Estado moderno, la democracia directa, esto es, la formación de la voluntad estatal en asamblea popular es prácticamente imposible”. (p. 25). 

     Recordando que la democracia directa podría considerarse también como la inmediatez de interacciones, una relación directa, cara a cara entre ciudadanos. Estas características se unían, por ejemplo, en la democracia de los antiguos. Y mientras permanezcan unidas, democracia directa y autogobierno son nociones de intercambio. 

     Estas nociones de intercambio se dan con las nuevas tecnologías (Internet) que han irrumpido con fuerza y una rapidez inusitada entre las sociedades modernas. Es por ello, que también las instituciones públicas, los actores políticos hacen uso, de las posibilidades de incorporación de nuevas tecnologías a sus funciones, ya sea mediante la aplicación de medios de comunicación no convencionales y, especialmente, el Internet. En palabras de Álvaro Pérez: “Si internet ha dado lugar a la creación del denominado Tercer Estado, un espacio que supera fronteras, que se desarrolla en un ámbito geográfico aterritorial, ya no es tan impensable considerar la creación de una democracia Directa que se desarrolle en el mundo de los bits” (p. 25). 

     De esta e-democracia a la que me estoy refiriendo, se debe a la aplicación de las TICs en la búsqueda de mejoras en la satisfacción de las necesidades democráticas de los ciudadanos; el e-gobierno las incorpora en su gestión como condición necesaria en su esquema de funcionamiento, con el objetivo de lograr la eficacia y eficiencia en sus procesos de desarrollo, buscando estrechas vínculos con la sociedad. 

     Ciertamente, las principales críticas a la aplicación de la democracia directa se fundamentan en criterios de practicidad y eficiencia. Dirá Álvaro Pérez  citando a Victor Gil Galindo, que: “ si nos preguntamos sobre la democracia electrónica y su potencial, representado por Internet, deberemos conectar varias cuestiones sobre las diferentes nociones de Democracia, entre aquellas que buscan la manifestación directa de las preferencias de los ciudadanos y las que prefieren crear un fórum para deliberar sobre la toma de decisiones. La mayoría de la literatura sobre democracia electrónica asume que la tendencia general se refiere a la primera de las posibilidades” (p. 26). 

¿Comunidades virtuales o comunidades presenciales?

                                                                                                                                     
                                                                                                                                        Larry Tadino. 


     La típica tradición de la que menciona el autor, en cuanto a la participación política, se circunscribe de manera exclusiva en los adultos, limitando la participación de los jóvenes en las áreas de formación clásica: la familia, la escuela, la universidad. No obstante, en el espacio público político se reservan dicho derecho los adultos.

     Es por ello, que la participación, particularmente en Venezuela también puede llevar al desarrollo de habilidades políticamente valiosas. Pero no todos los emplazamientos o roles generan esta clase de destrezas. Eso sólo sucede si el rol es uno en el que la persona necesita, y por consiguiente aprende y practica esas habilidades. Citando al autor “Los chicos tienen el derecho de reunirse en línea, formar grupos, y comunicarse con comunidades con ideas similares mediante sitios web y páginas personales, servicios en línea, correo electrónico, y con la variedad de posibilidades creadas por la red. Los derechos de libertad de opinión, participación en los asuntos que les concierten, derecho a expresarse, disentir o desplazarse pueden ser lesionados arbitrariamente” (p. 21). 

     En Venezuela, la realidad política se ha caracterizado por un enfrentamiento, con un alto grado de conflictividad, entre partidarios y opositores al gobierno del presidente Hugo Chávez. La violencia política ha estado presente en las calles, en los hogares, en las instituciones públicas, en las empresas privadas y en todos los sectores de la sociedad. Es por ello, que la participación de los jóvenes en el espacio público se evidencia por la proyección de grupos en línea (Facebook, Twitter, Blogger, etc) que reflejan las circunstancias políticas que invitan a los jóvenes a opinar, discernir, y hasta apoyar a una tendencia política. Sin embargo, la motivación para la participación democrática incluye emociones como la esperanza acerca del futuro y la indignación ante la injusticia. La gente puede estar motivada por sentimientos positivos hacia un grupo con el cual se identifican o por compasión o preocupación por gente que es distinta. La ira o la pasión por un tema o problema particular también pueden inspirar a gente que nunca antes había sido políticamente activa. Y a la inversa, el cinismo, la desconfianza o el sentirse marginado pueden menoscabar la participación política. 

     A pesar, de la edad para ejercer el derecho al voto (18 años) y la responsabilidad legal son dos criterios desacertados que se siguen utilizando hoy para mantener como actitud proteccionista en el vano intento de querer hacer del menor un adulto en pequeño. Se verifica todo lo contrario, la participación en la formulación y ejecución de distintos proyectos sociales, como por ejemplo: el Programa “Techo para mi País” (diseño de viviendas), aplicado por partidos políticos y estudiantes universitarios, etc. 

     Volviendo al tema de las comunidades virtuales, es innegable que son un espacio para compartir, un lugar para la participación dentro del marco de intereses comunes, siendo que las comunidades presenciales clásicas no remiten a una participación de mayor innovación en el espacio público.. Así lo refiere el autor: “El espacio no físico, virtual, es un lugar diferente donde las y los adolescentes y jóvenes interaccionan, comparten y viven en una comunidad en la que realizan infinidad de actividades relacionadas con la administración, el ocio, la política, el uso de servicios, la producción y difusión de contenidos” (p.24). 

     En la medida que los ciudadanos estén formados en la utilización de estos nuevos medios de comunicación y en sus capacidades para acceder a información de calidad, podrán contar con nuevas herramientas para ver el panorama político desde diferentes perspectivas, valorar y debatir las informaciones que reciben diariamente sobre el tema político. Sin embargo, en una sociedad democrática la posibilidad de participación en la dinámica política debería ser mayor y hay quienes ven en internet un espacio para esa actividad política. 

     Entonces, se podría reflexionar sobre si realmente en Venezuela se valoran las comunidades virtuales como punto referencial en el ámbito político, determinando qué se piensa, cómo se expresan, ante realidades políticas que lo involucran no solamente en una comunidad presencial sino en una comunidad virtual.